 |
FEBRERO PARA DECIR ADIÓS

Gotas saladas ruedan por los bosque de mi alma el roció que ayer fue miel, hoy sólo sabe a hiel. Aún te amo, sin pretender que sigas en mi piel que llenes cada amanecer y estremezcas mi ser. No sé si me amas, no sé si me amaste como saberlo sólo supe lo que tenía que saber, sin más que entender. Hoy no es el mejor día para un adiós, pero febrero lo decidió fue así como te conocí, como primavera en el invierno. Tú ansiando ser mi dueño y yo ansiando ser tu amor, que más podía pedir, te trasformaste en mi vivir. Duele el invierno, duele hasta los huesos, aunque más me dueles tú, porque el olvido no llegara. Cómo gritar, si callando aprendiste a conocerme, cómo llorar, si con sonrisas conquisté tus días. La primavera me robo la lozanía, en tu pecho mi cuerpo dormía, mírame ahora lloro en esta agonía. Tal vez no entienda mis motivos, aunque cada día merman mis latidos, aún te siento mío. Aún te respiro, aún te llamo y te digo te quiero. y me pregunto aún eres mío o sólo es mi delirio.

Verónica N Ramos Copyright 2008
|
|